Las 150 palabras

Jose Antonio Herce

En esta sección, encontraréis breves análisis de noticias de actualidad relacionadas con la libertad económica, la competencia, las pensiones, la disrupción tecnológica y el futuro del trabajo y la despoblación. En algunos casos, estos textos precederán un desarrollo más sustantivo en el blog accesible mediante el oportuno enlace.

Cesantes y «porsupuestos»

Como 2020 es año Galdós, a la espera de noticias sobre los Presupuestos Generales del Estado de este año, homenajeo a este gran escritor español eligiendo una palabra utilizada por el “cesante” protagonista de Miaú.

Los cesantes eran funcionarios variante “fijo discontinuo”, solo que en vez de depender de la estacionalidad dependían del turno político. Vuelto el jefe, se restablecían su trabajo, emolumentos y derechos. Se iba el jefe y todos a la calle.

La cesantía era tan sólida que una vez amarrada ya se podían casar los jóvenes “fanales de la administración” que poblaban (en cesantía y no) los cafés políticos y literarios (entonces eran la misma cosa, hoy no sé si queda alguno) de las capitales de provincias y no digamos los de la Villa y Corte. Los “porsupuestos” eran los Presupuestos del Estado, y en ellos cabían todos los favores imaginables. A ver como pintan los de este año Galdós.

Las pensiones, del frigo al horno

Las pensiones están otra vez en el centro del debate de la sostenibilidad, aparentemente resuelta la cuestión de la suficiencia, al menos para lo que queda de año.

Como se decía hace unos días aquí, las pensiones estaban en el frigorífico (no en el congelador).

Tras la revalorización acordada por el Consejo de Ministros del 14 de enero, ya se puede decir que han abandonado ese electrodoméstico de gama blanca para entrar en otro, también muy utilizado en casa, de gama marrón: el horno.

Las 65 centésimas, que, respecto a si se hubiesen revalorizado al 0,25%, representan un gasto en 2020 de 880 millones de euros. Pero si este gasto extra se consolida en los próximos 20 años y cada año se sigue revalorizando con ese 0,65%, habremos sumado (a tipos “0”, ¿no?) unos 89 millardos de euros (1 Millardo = 1.000 millones). ¿No creen que esto es un horno… al rojo vivo?

El Ministerio de Consumo al ataque

“Googleo” a hora temprana del 21 de enero las palabras “ministro Garzón consumo” y me encuentro con que las primeras referencias son a las declaraciones del nuevo ministro de este importante ramo acerca de la fiscalía.

También, aunque no tan destacadas, aparecen referencias a las intenciones del nuevo ministro para regular la publicidad y la actividad de las casas de apuestas y para un posible impuesto a la comida basura.

Ambas propuestas deben ser bienvenidas y aplaudidas, a la espera de su desarrollo, claro. Las referencias literales a sus declaraciones pintan bien: se trata de actividades con poderosos efectos externos negativos y hay un cierto “caos” competencial y regulatorio.

Si, ahora, cabe alguna recomendación es esta: prudencia y consenso. Este tipo de regulación no es fácil, mucho menos obvia.

Hay bastante que aprender de los errores del pasado, cuando una regulación o una fiscalidad mal orientadas provocan resultados no deseados.

Se ha desatado la competencia ¡A por el WMC!

Con estas palabras de la alcaldesa de Madrid se ha desatado la competencia, que promete ser dura, por adjudicarse la sede del Mobile World Congress.

Despojen de todo elemento accesorio la polémica casera (de descansillo de escalera, quiero decir) que se ha montado en los medios y redes sociales (con lo que se quedarán sin argumentos) y piensen por un momento lo hermoso que sería ver a dos grandes ciudades europeas, como son Barcelona y Madrid, competir noble y abiertamente por un evento que es cada vez más representativo de los nuevos tiempos, en la frontera de la tecnología y profundamente disruptivo de los estilos de vida..

¿No creen que nos merecemos algo de esto? Es decir, que, con argumentos, técnicos, de valor añadido, en buena lid, siguiendo un proceso de “destrucción creativa” probablemente ineludible, acabemos consolidando en España un evento S. XXI de primer orden mundial. ¡A por él!

El centro… de la diana

Cada día que pasa es más perentorio que el centro político y el liberalismo se restablezcan en España. Hay razones para pensar que el recambio en Ciudadanos, por deseable que sea para muchos, no va a funcionar. Entre ellas porque el inmenso capital político con el que Inés Arrimadas emergió de las últimas elecciones catalanas se quemó por etapas y hoy se encuentra muy disminuido. Alrededor de Manuel Valls, sin embargo, y en algún caso con su impulso, están dándose movimientos esperanzadores. Es el caso de “La España que Reúne” (Francesç de Carreras y Nicolás Redondo, entre sus promotores), de la que se sabe poco, lo cual no es buena noticia. El propio Valls está preparando Barcelona Pel Cambi para una presencia en el conjunto de España después de haber anunciado que se postulará su candidatura a la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas. Poco más, la diana sigue vacía.

La competencia se gobierna

La defensa de la competencia es la defensa de los consumidores. Ambas facilitan que el mercado asigne eficientemente los recursos de manera que los márgenes de las empresas se reduzcan al mínimo que permita remunerar a sus propietarios y mantener su dinamismo innovador, y el bienestar de los consumidores aumente por la vía de más calidad, más cantidad y menor precio. El mercado tiene fallos en esta asignación y contra ello existen soluciones implementadas por los gobiernos bien testadas en la historia económica reciente. Los gobiernos también tienen fallos, e igualmente existen soluciones bien probadas. Todo esto, sin embargo, requiere gobernanza de última generación cuando la sociedad avanza impulsada por cambios profundos en el ciclo de vida de los individuos y la disrupción tecnológica. Gobernar para los consumidores es gobernar para los trabajadores, que también son accionistas de los millones de empresas que existen en España, no se olvide. (leer más)

Las pensiones pasan frío

El Consejo de Ministros del pasado 27 de diciembre había levantado una enorme expectativa acerca de la revalorización de las pensiones para 2020, en un 0,9%, se afirmaba, para compensar un avance casi de la misma magnitud previsto para el IPC a lo largo de 2019. No pudo ser. Por muy buenas razones, entre otras que el gobierno está en funciones. Pues, a pesar de las múltiples declaraciones de este acerca de que no se trata de una “congelación”, como en otras ocasiones se ha hecho expresamente, sino de que la revalorización se hará en el momento en que haya un nuevo gobierno constituido, la oposición en bloque ha anunciado actuaciones más propias de una decisión de congelación. Se puede estar de acuerdo o no con que las pensiones se revaloricen o se congelen, pero el gobierno en funciones no ha decidido esto último… aunque tampoco ha decidido lo contrario.

¿Deben acabarse los peajes?

Los precios intervenidos son anti-precios. Es decir, no los dicta la ley de la oferta y la demanda, sino la ley regulatoria que solo de manera muy imperfecta tiene en cuenta a las fuerzas del mercado. Cuando se otorga a un concesionario el derecho a explotar una infraestructura cargando un precio a los usuarios de esta, dicho precio se calcula ex ante, con una idea bastante difusa de cual va a ser su uso efectivo, aunque tratando de que la inversión acometida por aquel se recupere con un interés cuasi garantizado. Las concesiones de autopistas, en particular suelen otorgarse por varias décadas y a su final revierten a la administración que las pone gratuitamente a disposición de todos. Este es el problema. Que, en ausencia de ingresos vía peajes (que podrían mantenerse como una fracción de los concesionales), el mantenimiento y mejoras podrían acabar siendo muy onerosos para la administración.

¿Quién va a pagar el AVLO?

El 6 de abril de 2020, RENFE desplegará el “AVE Low Cost”, o AVLO, aunque apuesten a que le pondrán apelativos más ingeniosos. Por lo que la compañía ha dado a conocer, este servicio se iniciará en la relación Madrid-Barcelona y costará entre 10 y 60 euros, el Nirvana para los muchos usuarios y no usuarios que opinan que el AVE español es demasiado caro. Para que la explotación no sea una ruina total, RENFE avisa de que la experiencia a bordo no tendrá nada que envidiar a la de Ryanair. Con esta rebaja respecto a un trayecto actual, viajar en el AVLO costará menos que hacerlo en autobús. Un “contranatura”. Porque no me negarán que cuesta más mover un coche del AVE que un autobús. ¿Saben quien pagará estos viajes? Los que no viajan en AVE. Ya, ¿y si viajamos todos? Entonces serán nuestros hijos quienes paguen la deuda.

¡El liberalismo en España ha muerto, viva el liberalismo!

El descalabro electoral de Ciudadanos el pasado 10-N podrá llevar a muchos a creer que el liberalismo español ha muerto. En mi opinión, lo que ha sucedido es que quien ha muerto, o está al borde de hacerlo, es el partido que dijo encarnarlo y que tan estrepitosamente se ha quedado en la cuneta en el momento de la verdad. En realidad, quien mató al liberalismo español fue… el propio Ciudadanos. Tiempo atrás, cuando decidió subordinarlo todo a un objetivo incompatible con el ideario liberal: gobernar. (leer más)

Queridos lectores…

…si es que todavía estáis ahí,

Desde el pasado septiembre de 2018 no había vuelto a escribir un post en este blog (y me los prometía cada 15 días) … os pido perdón por este imperdonable retraso. Soy consciente de que desaparecer del espacio virtual durante tanto tiempo conlleva un riesgo severo, y lo asumo. (leer más)

A fuer de liberal…

Dentro de los por ahora ineludibles marcos ideológicos que encauzan (o constriñen) a cualquier gobierno, la acción política debe servir a la sociedad y a cada uno de sus integrantes, o a la mayoría. El gobierno que salga de 10-N debe dar a sus políticas un matiz liberal que, partiendo del respeto a la libertad, la igualdad (ante la ley y de oportunidades) y la democracia participativa, potencie la capacidad de los individuos para crear riqueza y establezca marcos sostenibles y justos de redistribución de los frutos económicos. Debe renunciar a una fiscalidad confiscatoria y distorsionante, restableciendo la exhaustividad de las bases imponibles y la progresividad de las cargas fiscales, así como orientando la asignación de los recursos resultantes de forma que se logre efectivamente la genuina igualdad de oportunidades por encima de la mera redistribución. Decía Indalecio Prieto que él era socialista porque era liberal. Pues que se vea.

José Antonio Herce